Codex Naturalis es un juego de mesa editado por Maldito Games recomendado a partir de 7 años, en el que tratamos de reunir las páginas perdidas del Codex Naturalis, un manuscrito secreto que recoge las especies de los cuatro reinos que habitan los bosques primarios.
A través de cartas ilustradas con plantas, animales, hongos e insectos, vamos construyendo nuestro propio códice poco a poco, superponiendo piezas y haciendo crecer una composición única en cada partida.
Pero no se trata solo de colocar cartas bonitas. Tendremos que decidir qué recursos dejamos visibles, cuáles tapamos y cómo organizamos nuestro espacio para sumar puntos inmediatos y cumplir los objetivos que marcarán el final de la partida.
Codex Naturalis nos propone un puzzle elegante y accesible, donde cada carta que jugamos modifica nuestras opciones futuras.
Cómo se juega
En Codex Naturalis jugamos por turnos, y cada turno siempre sigue dos pasos:
1. Jugamos una carta
Elegimos una de las tres cartas de nuestra mano y la colocamos en nuestra zona de juego para seguir construyendo nuestro códice.
La colocación debe respetar estas reglas:
- La nueva carta debe cubrir una o varias esquinas visibles de cartas ya jugadas
- No puede cubrir más de una esquina de la misma carta
- También podemos jugar una carta boca abajo si nos interesa
Cuando una carta se juega boca abajo, muestra cuatro esquinas visibles y un recurso permanente en el centro que no puede cubrirse.
Recursos y cartas doradas
Durante la partida encontramos dos tipos principales de cartas:
- Cartas de recurso, que amplían nuestra zona y aportan símbolos visibles
- Cartas doradas, que pueden dar puntos, pero exigen tener ciertos recursos visibles antes de colocarlas
Esos recursos deben estar visibles en el momento de jugar la carta, aunque después puedan quedar cubiertos.ubiertos.
2. Robamos una carta
Después de jugar, robamos una nueva carta.
Podemos elegir entre:
- una de las cuatro cartas visibles del centro
- la primera carta del mazo de recursos
- la primera carta del mazo dorado
Si cogemos una carta visible, se repone inmediatamente.tamente.
Puntuación
Durante la partida algunas cartas nos dan puntos al colocarlas.
Cuando termina la partida, además sumamos:
- Los dos objetivos comunes visibles para todos
- Nuestro objetivo secreto
El final se activa cuando:
- Un jugador alcanza 20 puntos o más
- Se vacían el mazo de recursos y el mazo dorado
Después se termina la ronda actual, cada jugador dispone de un último turno y se cuentan los objetivos finales.
Gana quien tenga más puntos.

¿Qué aprenden l@s peques?
- Visión espacial
Colocamos cartas aprovechando huecos y esquinas visibles. - Planificación
Pensamos qué nos conviene jugar ahora y qué preparar para después. - Gestión de recursos visibles
Decidimos qué símbolos mantener a la vista y cuáles cubrir. - Toma de decisiones
Elegimos entre distintas cartas y distintas formas de colocarlas. - Anticipación
Intentamos dejar opciones abiertas para futuros turnos. - Atención al detalle
Revisamos símbolos, requisitos y objetivos constantemente.
¿Por qué gusta?
- Se explica en pocos minutos
El turno es sencillo: jugamos una carta y robamos otra. - Tiene más decisiones de las que parece
Detrás de unas reglas accesibles hay bastante que pensar en cada colocación. - Construimos algo propio en cada partida
Ver crecer nuestro códice carta a carta resulta muy satisfactorio. - Es bonito y entra por los ojos
La ilustración y la presentación ayudan mucho a meterse en la experiencia. - Funciona como puzzle tranquilo
Invita a pensar, optimizar y jugar sin prisas. - Cada partida cambia
Los objetivos y las cartas disponibles hacen que no juguemos siempre igual. - Dura poco para lo que ofrece
En unos 25 minutos deja sensación de partida completa.
Cosas a tener en cuenta
- Puede generar bloqueo
Colocar mal una carta puede limitar bastante el desarrollo. - Es más estratégico de lo que parece
No es un juego ligero para todos los peques. - Interacción baja
Cada uno juega en su espacio. - Puede resultar exigente al inicio
Entender qué cubrir y qué no cuesta un par de partidas. - Sensación de “puzzle”
Es un pequeño gran rompecabezas. - El azar existe, pero no manda
Las cartas que robamos influyen, aunque normalmente importa más cómo gestionamos lo que tenemos.
Conclusión
Codex Naturalis es de esos juegos que pasan desapercibidos por tamaño y sencillez… hasta que lo jugamos. Lo que parece un título pequeño de colocar cartas acaba ofreciendo una experiencia mucho más interesante de lo esperado.
Su mayor acierto está en la mezcla de accesibilidad y toma de decisiones. En muy pocos minutos entendemos cómo funciona, pero enseguida empezamos a dudar qué tapar, qué dejar visible, cuándo puntuar o cómo orientar nuestros objetivos, dejando una sensación de duda sobre si el camino seguido ha sido el más óptimo o no.
También destaca por su ritmo sereno. Es un juego tranquilo donde la satisfacción llega al ver cómo nuestro códice crece carta a carta y cómo una buena decisión hace que todo encaje.
No es un juego para quien busque interacción constante, aquí cada jugador está centrado en su propio puzzle, optimizando su espacio y leyendo las oportunidades.
Pero si disfrutamos de juegos elegantes, rápidos de explicar y con más profundidad de la que aparentan, Codex Naturalis deja muy buenas sensaciones.
Un juego familiar pequeño, bonito e inteligente.
Juegos relacionados
Si os ha gustado Codex Naturalis, también podéis echar un vistazo a:
Este artículo contiene enlaces de afiliado. Si compras a través de ellos, apoyas este proyecto sin coste extra para ti.
Gracias por ayudar a que Jugando con Peques siga creciendo.
