Hay juegos que convierten una mesa en un pequeño circo.
Con animales tambaleándose, risas contenidas y algún “¡nooo, casi lo tenía!”.
Animal sobre Animal – Mis Primeros Juegos es justo eso: equilibrio, nervios y diversión en estado puro para los más pequeños.
Aquí no hay silencio.
Hay tensión bonita… y celebraciones exageradas.
Equilibrio, pulso firme y primeras emociones fuertes
Siempre me han gustado los juegos que enseñan a los niños a controlar el cuerpo y la cabeza al mismo tiempo. Este lo consigue con una idea tan simple como brillante: apilar animales de madera sin que se caigan.
No promete estrategia profunda.
Promete momentos intensos, concentración absoluta… y carcajadas cuando todo se viene abajo.
Y cumple.
¿De qué va?
En Mis Primeros Juegos – Animal sobre Animal, los jugadores se convierten en pequeños equilibristas que deben ir colocando animales de madera uno encima de otro, construyendo una torre cada vez más inestable.
En cada turno, se tira el dado y este indica qué animal colocar o cómo hacerlo. A partir de ahí, toca elegir bien el sitio, controlar el pulso y confiar en que la torre aguante.
Cada jugada es una mini-aventura:
¿Lo pongo aquí o más arriba?
¿Aguantará?
¿Me la juego?
La ambientación es sencilla, pero funciona. Los animales de madera son robustos, agradables al tacto y muy expresivos. Todo invita a tocar, probar y experimentar. Y eso convierte partidas de 10–15 minutos en momentos muy intensos para los peques.
¿Por qué gusta?
- Diversión inmediata: Se entiende en segundos.
- Material espectacular: Madera, resistente y preciosa.
- Tensión sana: Cada turno se vive con emoción.
- Partidas cortas: Perfectas para mantener la atención.
- Ideal para jugar juntos: Adultos y niños disfrutan por igual.
Cosas a tener en cuenta
- Depende del pulso: A algunos niños les cuesta al principio.
- Azar + habilidad: No siempre gana quien “mejor piensa”.
- Puede frustrar puntualmente: Si la torre cae muchas veces seguidas.
Nada grave: forma parte del aprendizaje.
¿Qué aprenden l@s peques?
Aunque parezca solo apilar animales, este juego trabaja muchísimo a nivel infantil.
Mientras juegan, los niños practican:
- Motricidad fina: controlar manos y dedos.
- Coordinación ojo-mano: colocar con precisión.
- Concentración: cada turno exige foco total.
- Autocontrol: frenar impulsos y movimientos bruscos.
- Gestión de la frustración: aceptar que a veces se cae todo.
Aquí el error no se castiga.
Se celebra, se recoge… y se vuelve a empezar.
Y eso enseña resiliencia sin discursos.
¿Es Animal sobre Animal para tu familia?
Mis Primeros Juegos – Animal sobre Animal no busca ser tranquilo ni reflexivo. Busca ser emocionante, físico y compartido.
Es uno de esos juegos que convierten una tarde normal en un pequeño espectáculo familiar, donde todos miran la torre con nervios y animan al jugador de turno.
Funciona especialmente bien como primer juego de habilidad, cuando los niños ya controlan turnos y reglas básicas, pero todavía necesitan experiencias muy visuales y táctiles.
✔️ Para quién sí
- Familias con niños a partir de 2 años.
- Peques a los que les guste construir y manipular.
- Mesas que buscan emoción rápida.
- Padres que quieren trabajar coordinación jugando.
❌ Para quién no
- Familias que buscan juegos tranquilos.
- Niños que se frustran mucho con la destreza.
- Mesas que prefieren estrategia pura.
En definitiva, Animal sobre Animal es equilibrio, risas y aprendizaje escondido en madera. Un clásico moderno para empezar fuerte en los juegos de mesa.
Ficha rápida

- Edad recomendada: 2+
- Jugadores: 2–4
- Duración: 10–15 minutos
- Tipo de juego: Familiar, habilidad, destreza
- Complejidad: Muy baja
- Qué trabaja:
- Motricidad fina
- Coordinación
- Atención
- Gestión emocional
- Ideal para: primeros juegos de habilidad en familia
- Sensación en mesa: tensa, divertida y muy emocionante
