El Rey de los Dados Junior


Tirar, elegir… y sentirse rey por un rato.

Dados en la mesa, fichas de animales esperando y varias miradas pendientes de qué número va a salir.
Así empiezan muchas partidas de El Rey de los Dados Junior en casa: con emoción contenida, pequeños planes en la cabeza y ese momento mágico en el que un niño dice: “¡Este lo quiero yo!”.

Es un juego sencillo, directo y muy agradecido, que mezcla azar con decisiones suaves sin complicar la vida a nadie.

Y eso, en familia, funciona.


¿De qué va?

En El Rey de los Dados Junior, los jugadores intentan conseguir fichas de animales lanzando dados y eligiendo bien sus resultados.

En cada turno, se tiran los dados hasta tres veces. Después de cada tirada, el jugador puede quedarse con algunos y volver a lanzar los demás, buscando la combinación que más le convenga.

Con los símbolos obtenidos, puede coger una ficha del tablero central, siempre que cumpla los requisitos que pide.

Cada ficha vale puntos, y algunas ofrecen pequeños efectos especiales.

Gana quien consigue más puntos al final de la partida.

Todo funciona con iconos claros, animales reconocibles y reglas muy fáciles de seguir.


¿Por qué gusta?

  • Tirar dados siempre engancha: es inmediato y emocionante.
  • Decisiones sencillas: elegir qué dados guardar es fácil de entender.
  • Material atractivo: fichas grandes y animales simpáticos.
  • Ritmo ágil: los turnos pasan rápido.
  • Funciona a muchas edades: niños y adultos disfrutan juntos.

Cosas a tener en cuenta

  • El azar pesa bastante: a veces los dados mandan.
  • Puede repetirse: la mecánica es siempre la misma.
  • Poca interacción directa: cada uno va bastante a lo suyo.

Nada grave, pero conviene saberlo según el tipo de familia.


¿Qué aprenden l@s peques?

Detrás de tirar dados y coger fichas, hay bastante más trabajo del que parece.

Mientras juegan, practican:

  • Toma de decisiones: elegir qué conservar y qué volver a lanzar.
  • Planificación básica: pensar qué animal les conviene.
  • Gestión de la suerte: aceptar que no siempre sale lo que quieren.
  • Cálculo sencillo: sumar puntos.
  • Respeto de turnos: esperar y observar.

¿Es El Rey de los Dados Junior para tu familia?

Es un juego ideal para dar un paso más después de los primeros juegos básicos.

No abruma, no exige estrategia complicada y permite que los niños empiecen a tomar decisiones dentro de la partida.

Funciona especialmente bien en familias donde ya hay hábito de juego y se busca algo sencillo, pero con un poco más de complejidad que tirar y mover.

Para quién sí

  • Familias con niños a partir de 4 años.
  • Peques a los que les gustan los dados y los animales.
  • Partidas ágiles.
  • Padres que quieren introducir decisiones suaves.

Para quién no

  • Familias que buscan cooperación.
  • Niños que se frustran mucho con el azar.
  • Si buscas un juego muy dinámico.

En definitiva, El Rey de los Dados Junior es divertido, accesible y muy honesto: tirar dados, elegir bien y disfrutar del camino.