Mi Primer Frutal

Mi Primer Frutal captura ese precioso primer instante cuando un niño descubre que en un juego no siempre se trata de ganar.

Recoger frutas juntos, mirar al cuervo con nervios… y celebrar cada pequeño logro como si fuera una gran victoria.

Aquí no hay piques.
Hay complicidad, manitas cogiendo frutas y muchas sonrisas compartidas.


Cooperar antes que competir

Siempre me han gustado los juegos que enseñan valores sin dar lecciones. Mi Primer Frutal es exactamente eso: un primer contacto con los juegos de mesa donde lo importante no es ganar tú, sino ganar juntos.

No hay trampas, no hay bloqueos, no hay “te fastidio”.
Solo un objetivo común y muchas ganas de ayudar.

Y eso, en edades tempranas, es un regalo.


¿De qué va?

En Mi Primer Frutal los jugadores se meten en la piel de pequeños recolectores que deben recoger todas las frutas del huerto antes de que llegue el cuervo.

Manzanas, peras, cerezas y ciruelas están repartidas por el tablero, y en cada turno se tira un dado que indica qué fruta coger… o si el cuervo avanza un paso más.

Cada turno es una pequeña historia:
¿Nos da tiempo?
¿Cogemos esta fruta o aquella?
¿Llegará el cuervo antes?

La ambientación es sencilla, pero funciona. Las frutas de madera, el cuervo y el tablero convierten la partida en un pequeño cuento interactivo. Y eso hace que partidas de 10–15 minutos se vivan con intensidad, incluso con niños muy pequeños.


¿Por qué gusta?

  • Reglas ultraclásicas: Se explican en dos minutos. Literalmente.
  • Cooperativo desde el inicio: Todos juegan en el mismo equipo.
  • Material precioso: Frutas grandes, de madera, resistentes y seguras.
  • Turnos rápidos: Nadie se aburre esperando.
  • Ideal como primer juego: Muchos niños empiezan aquí… y no es casualidad.

Cosas a tener en cuenta

  • Muy sencillo: Para niños mayores de 5 puede quedarse corto pronto.
  • Poco margen de decisión: La suerte del dado manda bastante.

Pero ojo: esto es justo lo que lo hace perfecto para su edad.


¿Qué aprenden l@s peques?

Aunque parezca solo tirar un dado y coger frutas, Mi Primer Frutal es una pequeña escuela emocional disfrazada de juego.

Mientras juegan, los niños practican:

  • Cooperación real: ganar o perder juntos.
  • Respeto de turnos: esperar sin frustrarse.
  • Seguimiento de reglas simples: base de cualquier juego posterior.
  • Gestión emocional: aceptar perder sin drama.
  • Lenguaje y comunicación: comentar, animar, celebrar.

Aquí no hay presión.
No hay “he perdido porque tú hiciste…”.
Hay “la próxima vez lo hacemos mejor”.

Y eso es oro.


¿Es Mi Primer Frutal para tu familia?

Mi Primer Frutal no pretende ser emocionante ni profundo. Pretende ser el primer paso. Y lo da con una elegancia increíble.

Es el juego que convierte “sentarnos a jugar” en una rutina bonita, en un pequeño ritual familiar donde los niños aprenden que compartir, esperar y ayudar también forma parte de divertirse.

Funciona especialmente bien como primer juego de mesa real, cuando los peques dejan atrás los juguetes y empiezan a interesarse por reglas, turnos y objetivos.

✔️ Para quién sí

  • Familias con niños a partir de 2 años.
  • Primer contacto con juegos de mesa.
  • Mesas que buscan experiencias tranquilas y positivas.
  • Padres que valoran el juego cooperativo.

❌ Para quién no

  • Familias con niños mayores de 6.
  • Mesas que buscan retos o decisiones complejas.
  • Jugadores que prefieren competición.

En definitiva, Mi Primer Frutal no es un juego para impresionar.
Es un juego para empezar. Y empezar bien.


Ficha rápida

  • Edad recomendada: 2+
  • Jugadores: 1–4
  • Duración: 10–15 minutos
  • Tipo de juego: Familiar, cooperativo, iniciación
  • Complejidad: Muy baja
  • Qué trabaja:
    • Cooperación
    • Turnos
    • Gestión emocional
    • Seguimiento de reglas
  • Ideal para: primer juego de mesa en familia
  • Sensación en mesa: tierna, tranquila y muy reconfortante

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