Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views :
¡ Alerta!

Hemos detectado un bloqueador de anuncios. Por favor desactívalo para seguir navegando por esta página. ¡ Gracias por tu comprensión !

¿Por qué los niños hacen pataletas a partir de los 2 años?

/
/
/
235 Views

Una de las preguntas que más frecuentemente se realizan los padres es por qué los niños hacen tantas pataletas a partir de los 2 años. En el post de esta semana analizamos este problema común a todas las familias y os proponemos diferentes soluciones.

Los niños y las pataletas

Las pataletas

Hay días que los niños solo quieren comer del plato con figuras, otros en que no quiere bañarse. Pide jugar a la hora de dormir, y cuando sus padres le dicen que no, empieza a tirar sus juguetes, llora irritadamente y se tira al piso. Después no quiere ir a bañarse y cuando lo hace, no quiere salir.

Momentos como éstos son parte de la jornada diaria de los padres cuyos hijos se aproximan a los 2 años.  Los padres se ven delante de una criatura que deja de ser pasiva, lista para llorar, gritar y patalear cuando no se les complace con todos sus caprichos.

No les castigues

Los padres deben de tener en cuenta que los niños son incapaces de controlar sus emociones por su corta edad y falta de madurez. Todo este conocimiento les permitirá ver las situaciones de forma más constructiva y no creer que se trata de un desafío a su autoridad.

Este comportamiento es normal y forma parte crucial de su desarrollo evolutivo, social y emocional de todo niño. Y lo aprendido a esa edad, ayudará a moldear cómo lidiará con sus sentimientos en la adultez.

Hay muchas maneras inteligentes de batallar con estos comportamientos, siempre y cuando los padres se organicen con estrategias, actividades y sobre todo con mucha paciencia.

¿Cómo se puede pacificar las pataletas de los niños?

Transforma las actividades cotidianas en juegos acorde a su edad ayuda a calmar la tensión en el hogar y por ende a los padres

Para evitar esta penosa situación, te sugerimos algunos juegos que puedes poner en práctica para que no se den lugar las rabietas infantiles. Estos juegos son:

1. Canciones: No hay nada más fabuloso que cantar. Ya sea con la radio, con canciones conocidas o inventadas, los niños pueden fundar sus propias rutinas de música para estar entretenidos. Lo preferible es que cada uno interprete una estrofa y juntos se cante el estribillo para que se transforme en un verdadero juego y no se aburra o fastidie enseguida. 

2. Veo – Veo: Este juego es muy tradicional, pero también muy positivo para que los niños se recreen. Este juego trata de que uno de los participantes empiece con: Veo, veo. Y otro responda: ¿Qué ves? Y de este modo, se vaya estableciendo el juego de pistas, en el que quien lleva la voz cantante describe el elemento que visualiza en ese momento. Es necesario que sea algo real y no inventado, es decir, un juguete que está en el jardín, una planta, la grama o el césped, el sol… También pueden darse pistas sobre la letra por la que empieza el sujeto en cuestión hasta que el otro lo adivine. 

3. Los personajes con pistas: Jugar a adivinar qué personaje está pensando la otra persona es una actividad muy placentera que encanta a los niños. Ellos pueden hacer varias preguntas sobre el personaje en cuestión, pero solamente puede responderse sí o no, lo que hará que poco a poco se acerquen a las pistas y descubren quién se encuentra detrás de la identidad secreta. Este juego, además de mantenerles entretenidos por mucho tiempo, también ayuda a que los niños aprendan a pensar y quieran esforzarse en descubrir ellos solos quién es el personaje. 

4. Adivinanzas: Jugar a las adivinanzas es un clásico, pero funciona a la hora de estimular la imaginación y conseguir de paso que el niño esté entretenido y no entre en una rabieta en pleno viaje. Lo mejor es jugar con adivinanzas típicas, que no se parezca al juego de los personajes, con las que ellos tengan que pensar durante un rato en qué consiste el acertijo. Con un par de descripciones, el niño no puede preguntar pistas. 

5. Palabras encadenadas: Otro de los juegos que ayudan a estimular la imaginación son las palabras encadenadas. El juego consiste en que cada uno de los participantes debe crear una palabra nueva con la última sílaba de la que haya dicho el participante anterior. Un ejemplo sería: casa – sábana – naturaleza – zapato – tomate… Una manera de aprender nuevo vocabulario y poner a ejercitar el cerebro para llegar lo más lejos posible. 

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad

This div height required for enabling the sticky sidebar

Publicidad